sábado, 19 de julio de 2014

Orientación para la Juventud


Prefacio

    Estamos presentando este pequeño libro con algunos temas que consideramos de vital importancia para el Pueblo Gnóstico, principalmente para la juventud.
    Reflexionemos que se deben tener en cuenta ya que en ellas podrá encontrar el lector, un material de apoyo para la comprensión del trabajo que necesitamos realizar.
    Hemos querido llegar hasta la conciencia de nuestros hermanos a través de libros, conferencias y enseñanzas que le conduzcan hacia octavas superiores de la conciencia y del saber.
    Quiera DIOS y la divina Providencia que los estudiantes serios, al estudiar estas líneas vean la necesidad de penetrar hasta él mas allá, donde vayan encontrando la comprensión de lo que son los estudios Gnósticos, como conocimiento, como cultura y como Doctrina, para que la Era de Acuario ilumine el camino de tantos sedientos de sabiduría.
    Vaya para todos los estudiosos de la filosofía, los más sinceros efluvios de mi corazón; que la sabiduría del PADRE, la fuerza del ESPIRITU, la luz del CRISTO, y la Guiatura de la DIVINA MADRE DEVI KUNDALINI os lleven hasta el triunfo.

V. M. LAKHSMI
Monasterio LUMEN DE LUMINE
SEDE INTERNACIONAL
AGOSTO DE 1997




 
 
 
(MAS BIBLIOGRAFIA DE V.M. LAKHSMI)



I – Cambiar la Forma de Sentir

    Lo encontramos en un cambio en nuestra forma de sentir, ya que en el sentir es en donde se encuentran los valores concientivos que tenemos en nuestra existencia, nadie haría nada en la vida, ni bueno ni malo si no sintiera la necesidad de hacerlo, posteriormente lo piensa y más adelante lo ejecuta.

    Sentir es algo que amerita que nosotros le hagamos profundos estudios, como ya dijimos, de ahí depende lo que nosotros en lo sucesivo vamos a ser, por ejemplo:
- ¿Estamos enamorados?, hay que analizar porque estamos enamorados de esa persona... ¿Será que pensamos bien de ella o lo sentimos?.
- Cometemos cualquier error, esto no es cuestión de decir: “no, no lo vuelvo a hacer”, sino de comprender que se infringe una ley de DIOS y además esta por encima una acción natural y cósmica que nos tiene que cobrar ese hecho algún día; infringimos en el mismo hecho una ley de la tierra, la cual desamerita nuestra condición humana, haciéndonos acreedores a un castigo.

    Hay que saber que el sentimiento es la voz del SER, hablándonos para poder determinar lo que es justo y lo que es injusto, solo necesitamos ser profundamente obedientes; saber escuchar, saber obedecer y saber actuar.



II – Cambiar la Forma de Pensar

    Para cambiar la forma de pensar, es necesario que nosotros comprendamos la gran importancia de nuestra individualidad, es decir, no es justo ni razonable que nosotros actuemos con conducta gregaria.

    Así como en la niñez estamos recibiendo información par nuestra formación, así también en la adolescencia estamos formando nuestra particularidad, por lo tanto de nosotros depende que clase de personas seremos ya de adultos.

    Tenemos que tener orden en los que pensamos; si alguien de quienes nos rodea piensa mas de los que aspira ser, eso es cuestión de él, ni de nosotros.

    De los que pensamos que somos y que debemos ser depende el triunfo o la derrota en la vida.

    La individualidad es aquello que se forma en nosotros como un centro de gravitación, es decir, que podemos manejar por nuestro mismo comportamiento o conducta, dejando que nuestra conciencia y voluntad sean las que determinan cual es nuestro comportamiento, que no sea que si otra persona actúa mal, nosotros hacerlo igual; que si otra persona no actúa, nosotros tampoco, porque es nuestra voluntad la que nos mueve a hacer nuestro propio camino y nuestra propia vida.

    El hombre siempre debe pensar en pos del triunfo, en pos de algo que lo ha de conducir a que en su madurez sea una persona de bien, capaz de enseñar con su vida y su ejemplo



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III – Nuestra Forma de Actuar

 El actuar siempre es en pos de una determinación tomada con premeditación, es decir que raras veces en la vida se actúa sin un análisis previo, cuando uno actúa en algo, debe estar basado en tres cosas:

1-    En la necesidad de hacerlo; esta necesidad puede ser de cómo ganarse la vida; en eso debe actuar la conciencia para hacerlo honestamente. Toda acción debe estar dirigida por la comprensión, por la conciencia y por la rectitud.
2-    Toda acción en nuestra vida debemos hacerla por un impulso o necesidad en la cual prive nuestra vida, es decir que si una persona hace algo malo, no le quede el decir: “que me mandaron a hacerlo”, porque eso estaría determinando que es una persona incapaz de actuar por sí misma; si hace una coda bien y las muchedumbres critican, que no le dé temor porque esta actuando por su propia convicción.
3-    Procurar que sus acciones sean benéficas para sí mismo, benéficas para alguien, para sus semejantes y de agrado a su SER, en la vida.

Toda acción deja en nosotros tres características:
1-    El valor de lo que hicimos.
2-    El beneficio prestado a nosotros o a alguien.
3-    El Darma o Karma por haberlo hecho bien o por haberlo hecho mal.

No olvide querido hermano que el alma es un conjunto de valores adquiridos en nuestra existencia por nuestras buenas obras.



IV – Cambiar Nuestra Forma de Vivir

    Esto es algo que exige tener una responsabilidad frente a nuestro cuerpo, frente a nuestros semejantes y pos lógica frente a DIOS.

1-    La persona que descuida su presentación personal esta indicando que es in irresponsable consigo mismo, un desordenado.
2-    La persona que descuida sus deberes convirtiéndose en carga para otros, pues determina el abandono, la irresponsabilidad y por ende la incapacidad de conducir su propio destino.
3-    La persona que se deja arrastrar por los demás, actuando incorrectamente, sin importarle la conducta que debe tener, es una persona sin futuro, es como la cometa que se la lleva el viento.

La vida debe tener en cada uno de nosotros, una organización, determinando a través de los hechos nuestro porvenir, nuestro futuro y por ende nuestro destino.

Hay que aprender a vivir, hay que aprender a gozar y hay que aprender a sufrir. La persona que para poder gozar de la vida tiene que estar bajo el efecto del alcohol, de los placeres y de las cosas indignas, carece de moral y de responsabilidad.

Esta persona que aprende a sufrir, nunca sería capaz de que por cualquier cosa que le pase, desistir de su trabajo y por lógica de su éxito.





V – La Convivencia

    La convivencia, como su nombre lo dice es el encuentro que tenemos en la vida con todas aquellas personas que nos rodean, como son: familiares, allegados y amigos; allí nos encontramos con hechos que nos exigen tener un comportamiento recto y digno.

    En este encuentro, aflora en la persona una cantidad de elementos, defectos, amor propio, de orgullo, de mando, de complejos de inferioridad, complejos de superioridad, conducta gregaria, pasiones, lascivia, etc.

    De la persona depende cual es su comportamiento, si vive dispuesto a hacer un cambio, a ser alguien digno, pues no va a caer en papeles ridículos, o si prefiere enfrentarse consigo mismo, contra su propio ego y no enfrentarse a las personas que le rodean, determinando por su voluntad cual es la conducta que debe asumir frente a su vida y frente a la comunidad.

    Todo yo pendenciero vive atento a ver quien le hace riña para responderle en igual forma, papel vergonzoso, ridículo, que amerita un trabajo serio con la finalidad de eliminarlo.

    Quien actúe dignamente en la comunidad, por una actuación natural se ganará el respeto, el acato y la obediencia de quienes le rodean.

    Quien no actúe así, se gana el desprecio, el desacato y la desobediencia de todos los que le rodean.

    De uno mismo depende el triunfo o el fracaso en la vida.



VI – La ciencia de Aprender

    Debemos comprender que el ser humano es un organismo compuesto por funciones biológicas, funciones mentales, funciones emocionales, funciones sexuales, funciones perceptibles, y algo mas, funciones imperceptibles.

    Cuando uno se propone aprender algo en la vida, debe conocer y comprender para que aprende lo que se propone, con la finalidad de descubrir si es algo emocional, algo subjetivo o en realidad es algo que lo determina su propia vocación; así evitamos que de pronto un yo que nada tiene que ver con lo que vamos a estudiar, nos ponga en la pantalla de la mente o de las emociones otro programa que nada tiene que ver con lo que determina nuestra conciencia o nuestra vida.
   
    El yo, el ego, también quiere venir a la tierra a aprender, él siempre quiere ser el “señor”, el poderoso, aspira a llegar a la cúspide solo figurar, también aspira a ser el delincuente, el ladrón, el asesino, el violador, es decir, un perverso, inútil, digno de todo desprecio.

    La persona debe saber elegir que es lo que en realidad aspira ser; esto es digno de un hombre o de una mujer de bien, no lo olvide hermano que el niño de hoy es el adolescente del mañana, el adolescente de hoy es el adulto del mañana y el adulto de hoy es el anciano del mañana y estas cosas se sucederán así en nuestras vidas, queramos o no queramos.

    Analicemos una lógica de la vida: un atleta, después de la carrera, si llegó último no quiere dejarse ver de nadie porque verdaderamente en su viaje no hizo nada; el que llegó primero ve con la frente en alto, es decir, cumplió un gran papel en la carrera, así es la vida de nosotros, quien llega a la vejez lleno de fuerza, de sabiduría, de amor. Es un exaltado de la misma vida; el que llega fracasado es un humillado de la vida...
                        ...joven hermano, de ti depende.