El camino es algo muy íntimo, algo muy personal, por lo tanto debemos vivir en una constante en la que nuestros hechos y nuestras obras vayan endulzando y enarbolando nuestra existencia como testimonio de la presencia de un CRISTO REDENTOR que viaja por su viacrucis, que no es otra cosa mas que la renunciación que nosotros debemos hacer de tantas cosas que nos sobran y la adquisición de tantas cosas que nos faltan.
El camino nos conduce al triunfo de la vida humana y a la gloria del Espíritu, nunca intentes viajar por el camino de otros ni nunca invites a otros q que viajen en tu camino porque por parecidos que sean esos caminos, nunca son iguales; cada camino conserva entre sí los paso que va a dar ese faquir que lo anda.
Vive tu camino en cuatro aspectos:
1- En la fe,
2- En la constancia,
3- En la voluntad y
4- En el amor.

